La ciudad evaluará durante el próximo año los primeros efectos de la integración del enfoque de suficiencia y frugalidad en sus políticas climáticas, en colaboración con su Grupo Local de Trabajo.
Tras la aprobación de la actualización del Acuerdo Climático de Ciudad de València el pasado 26 de febrero de 2026, València Sostenible ha iniciado la fase de seguimiento del proyecto europeo FEEL (Frugal Cities through Energy Efficiency and Low-tech Communities), centrada en evaluar el impacto de las mejoras políticas impulsadas durante los tres años de trabajo del proyecto.
Durante la fase principal de FEEL, València desarrolló un proceso de aprendizaje interregional junto a otras ciudades y regiones europeas para identificar cómo incorporar los principios de suficiencia, frugalidad y soluciones low-tech en las políticas públicas relacionadas con la transición energética. Este trabajo culminó con la incorporación de diversas propuestas al Plan de Acción Climática incluido en el Acuerdo Climático de Ciudad, reforzando el papel de estos enfoques dentro de la estrategia climática municipal.
Entre las principales mejoras incorporadas destacan la inclusión explícita de la suficiencia como parte de las actuaciones desarrolladas por las Oficinas de la Energía, el refuerzo de las acciones de Cultura Energética para promover soluciones sencillas y de bajo impacto ambiental, así como el reconocimiento de la suficiencia como uno de los ámbitos de trabajo del nuevo organismo autónomo València Sostenible. Asimismo, el proyecto ha contribuido a incorporar estos aprendizajes en otras acciones relacionadas con la rehabilitación de edificios, la economía circular y los distritos climáticamente neutros.
Con la mejora política ya aprobada, el proyecto entra ahora en una nueva etapa orientada a comprobar cómo estos cambios comienzan a trasladarse a la práctica. Durante el próximo año se monitorizarán aspectos como la evolución de la gobernanza, la capacidad organizativa generada, la implicación de nuevos agentes y el desarrollo de iniciativas que contribuyan a consolidar la suficiencia como parte de las políticas climáticas locales.
Como parte de este proceso, el Grupo Local de Trabajo de FEEL celebró el pasado 13 de julio una nueva sesión de seguimiento en la que se presentó la metodología de monitorización que se aplicará durante esta fase y se compartieron los primeros avances derivados de la mejora política. Entre ellos destaca la evolución de la programación de las Oficinas de la Energía, que han incorporado nuevas visitas mensuales a proyectos e iniciativas locales relacionadas con la adaptación climática, la innovación social y la transición energética, así como el mantenimiento de actividades vinculadas a la reparación y la reutilización.
La sesión también permitió recoger propuestas para reforzar la continuidad de estas iniciativas mediante nuevas colaboraciones con entidades locales, ampliar las actividades dirigidas a la ciudadanía y definir indicadores que permitan evaluar de forma sistemática el impacto de las mejoras introducidas en el Acuerdo Climático.
La fase de seguimiento de FEEL continuará hasta febrero de 2027, período durante el cual València Sostenible seguirá trabajando junto a su Grupo Local para recopilar evidencias, evaluar los resultados alcanzados e identificar nuevas oportunidades para consolidar la suficiencia y la frugalidad como elementos permanentes de las políticas públicas locales.
El Proyecto FEEL
El proyecto FEEL (Frugal cities through Energy Efficiency and Low-tech communities) tiene como objetivo promover soluciones de baja tecnología y prácticas de uso eficiente de los recursos en comunidades locales de toda Europa, fomentando la cooperación y el intercambio de buenas prácticas entre ciudades.
Cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en el marco del programa Interreg Europe, cuenta con un presupuesto de 2 millones de euros y una duración de cuatro años. Además de València, participan instituciones de Lorient (Francia), Bistrita (Rumanía), Frederikshavn (Dinamarca), la Región de Liguria (Italia), Cork (Irlanda), Mazovia (Polonia) y la Agencia de Energía del Norte de Suecia.








