Cada año, del 17 al 23 de febrero, se celebra la Semana Europea de la Pobreza Energética, una iniciativa que busca visibilizar las dificultades que tienen millones de personas para acceder a unos servicios energéticos adecuados y recordar que la energía es un elemento esencial para garantizar unas condiciones de vida dignas.

La elección de estas fechas tiene también un significado histórico: recuerda la última gran ola de frío extremo que recorrió Europa entre el 17 y el 22 de febrero de 1956, y que puso de manifiesto la importancia de disponer de unas condiciones adecuadas de calefacción y protección frente al frío.

Tomando como referencia esta conmemoración europea, València celebra desde 2020 la Semana por el Derecho a la Energía, una cita anual que busca dar visibilidad al trabajo que se desarrolla en la ciudad para garantizar el acceso a la energía, combatir la pobreza energética y avanzar hacia un modelo energético más justo, inclusivo y sostenible.

Un espacio de encuentro, sensibilización y reivindicación

A lo largo de estos años, la Semana por el Derecho a la Energía se ha consolidado como un espacio de encuentro entre profesionales, entidades sociales, administraciones públicas, comunidad educativa y ciudadanía. Una oportunidad para compartir experiencias, dar a conocer iniciativas, reflexionar sobre los retos pendientes y fortalecer las alianzas entre los distintos agentes implicados en la defensa del derecho a la energía.

Entre las actividades que se impulsan habitualmente destacan las jornadas abiertas y seminarios de sensibilización, las campañas de comunicación y las acciones de proximidad. También se traslada la Oficina Móvil de la Energía a diferentes puntos de la ciudad, acercando información y asesoramiento energético a la ciudadanía.

Entre 2020 y 2024, estas jornadas se organizaron conjuntamente con la Red Conecta Energía, un espacio de colaboración que reunió a profesionales y entidades del ecosistema local comprometidos con el derecho a la energía. Estos encuentros permitieron compartir estudios y experiencias, conocer iniciativas de otras ciudades —como Madrid, Barcelona o Getafe—, contribuir a proyectos europeos como Wellbased y Power Up, y generar espacios de reflexión colectiva. También sirvieron para contrastar propuestas y recoger aportaciones al desarrollo de las políticas municipales, entre ellas el Plan de Pobreza Energética de València.

Cada año, una mirada específica sobre el derecho a la energía

La pobreza energética es una realidad compleja que no afecta a todas las personas por igual. Sus causas y consecuencias están relacionadas con factores económicos, sociales, residenciales, sanitarios y ambientales. Por eso, cada edición de la Semana por el Derecho a la Energía pone el foco en una dimensión específica, con el objetivo de ampliar la mirada y profundizar en los diferentes ámbitos que atraviesan esta problemática.

En los últimos años, los encuentros han abordado cuestiones como:

  • 2024. Miradas cruzadas sobre la pobreza energética. Se exploraron las conexiones entre la pobreza energética y otros ámbitos de intervención, como la salud, la educación, el empleo y los servicios sociales, poniendo de relieve la necesidad de respuestas coordinadas e integrales.
  • 2025. Pobreza energética e infancia. Se profundizó en cómo las dificultades para mantener unas condiciones adecuadas de confort térmico en el hogar afectan a niños, niñas y adolescentes, y en la importancia de incorporar la perspectiva de la infancia en las políticas de lucha contra la pobreza energética.
  • 2026. Pobreza energética y discapacidad. Se abordó la relación entre pobreza energética y discapacidad, prestando atención a las necesidades específicas de las personas con discapacidad y a las barreras que pueden dificultar su acceso a unas condiciones energéticas adecuadas.

Una apuesta por situar el derecho a la energía en el centro de las políticas locales

La Semana por el Derecho a la Energía es, en definitiva, una oportunidad para recordar que el acceso a la energía no es únicamente una cuestión de consumo o de mercado, sino una condición necesaria para garantizar otros derechos fundamentales, como la salud, la educación, la vivienda y la participación social.

Desde València Sostenible, esta conmemoración forma parte del compromiso municipal con la lucha contra la pobreza energética y con la construcción de una transición energética justa, que sitúe a las personas en el centro y no deje a nadie atrás.

Porque garantizar el derecho a la energía significa garantizar que todas las personas puedan vivir en hogares confortables, saludables y seguros, independientemente de su situación económica o social.

 

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.